miércoles, julio 01, 2009

Algo apesta en Centroamérica

Un golpe de Estado mañanero tomó por sorpresa a una empijamada Centroamérica. La oligarquía hondureña había descubierto como viajar en el tiempo, todo parecía que Centroamérica recuperaba su década perdida, pero el mapa político latinoamericano dista mucho de aquellas épocas. Sin embargo, los golpes de estado pueden ponerse a la moda y establecer un precedente peligro[1].

Todo parecía fríamente calculado, los militares hondureños tenían muy claro cuales eran sus objetivos: El presidente Zelaya, La canciller Patricia Rodas… la población en general. Pero más claro fue el modo de operar durante el golpe de estado, todo parece sacado de los manuales del ejército estadounidense. Tras el secuestro se apresuraron a suspender el fluido eléctrico, y se pone en práctica un blackout o censura total, "Sólo están operando los medios de comunicación al servicio de Micheletti, e incluso, cerraron Radio Globo, que es una emisora que da cabida a denuncias populares. Siguen cerrados, lo que es una amenaza a la libertad de prensa", agregó Rafael Alegría, dirigente sindical vía telefónica con teleSUR[2]. Sin lugar a dudas, la población hondureña estaba siendo tratada con terapia del Shock.

La incertidumbre reinaba en el país por la desinformación, mientras la oligarquía ocultaba su caricaturesco golpe precisamente con tiras cómicas… que oportunos. Mientras tanto, el mundo entero contemplaba, uno tras otro, los errores de los golpistas. No podía hacer falta la carta de renuncia, sacada de la manga (en realidad de los manuales de la CIA en materia de golpes de Estado), desmentida al instante por el presidente Zelaya. Los golpistas no tenían argumentos que legitimaran su circo político.

En América Latina, pocos seguíamos las noticias. Al menos así era el caso de Costa Rica, donde solo quienes tienen acceso a Internet o Televisión de paga, podían mantenerse al tanto. El resto, a quienes las maravillas del neoliberalismo, les impide acceder libremente a la información, tenían que conformarse con ver también películas, tiras cómicas y el imperdible partido de fútbol EEUU-Brasil.

Con cierta impaciencia esperaba nuevas declaraciones, ver como se desarrollaba la situación en Honduras. Pero desde un inicio algo no encajaba. Algo olía mal y no era el presidente Zelaya, a quienes sus captores no le habían otorgado la gracia de un baño. No era el hedor a “gorila”, lo que repugnaba, sino más bien un leve hedor a “deyecciones” de ave de rapiña. Un hedor un tanto disimulado, al punto que hace ilegible la etiqueta MADE IN USA.

Se nos podría catalogar como “aguafiestas” por no adscribirnos a la “obamanía” y no ilusionarnos por la retórica frase, casi hímnica, WE CAN CHANGE, y los agravios aumentarían sí afirmamos que no podemos digerir el meta-discurso recitado a diestra y siniestra de que América Latina ya no es de interés para los EEUU, y menos un grupo de “paisecillos” insignificantes como los centroamericanos. No podemos ser tan ingenuos.

Parece haber quedado en el olvido la Doctrina Monroe y las interminables y continuas intervenciones políticas, económicas y militares de EEUU en América Latina hace más de un siglo. Tal parece que ya nadie recuerda lo que Robert Lansing, entonces Secretario de Estado de Woodrow Wilson, afirmó en defensa de la Doctrina Monroe que “los EE.UU. se guían por sus propios intereses. La integridad de las otras naciones americanas es un incidente y no un fin. Aunque esto puede parecer basado sólo en el egoísmo, el autor de la Doctrina no tenía ningún ideal más alto o generoso cuando hizo la declaración”[3].

Ni que hablar de lo que en 1950 George Kennan apuntaba en una sesión informativa para embajadores en América Latina, que “una de las preocupaciones principales de la política exterior estadounidense debía ser la protección de nuestras materias primas, en un plano más amplio, de los recursos materiales y humanos que son nuestros por derecho legítimo. Para proteger nuestros recursos, debemos combatir una herejía peligrosa que, tal como señaló la inteligencia norteamericana, estaba proliferando en América Latina: la amplia aceptación de la idea de que el gobierno tiene la responsabilidad directa del bienestar del pueblo[4].

En lo más mínimo se menciona la importancia geoestratégica del control del continente americano para el sostenimiento de la ya decadente hegemonía estadounidense. Control/explotación que se asemeja la importancia geoestratégica que representó la conquista de América para los entonces imperios europeos. Como si el Proyecto Mesoamérica[5], el IIRSA[6], el NAWAPA[7], el ALCA, los TLC, la Iniciativa Mérida, el Plan Colombia, los programas de lucha contra el narcotráfico, los ejercicios militares conjuntos, el despliegue de la IV Flota, entre otros; no fueran la clara manifestación de la consolidación del Grand Area, del interés que tiene EEUU sobre América Latina.

De ahí que no resulte extraño que “los gorilas hondureños se hayan embarrado con deyecciones de ave de rapiña”. La situación en Centroamérica se ha tornado muy complicada para los EEUU, ante la consolidación de gobiernos no alineados con sus intereses, y más próximos a Brasilia-Buenos Aires-Caracas que al mismo Washington. La victoria del FMLN en El Salvador terminó por reducir el área de influencia de EEUU a solo el eje México-San José-Bogotá-Lima.

La derrota de la derecha en El Salvador y en otros países centroamericanos, o al menos un viraje hacia una suerte de izquierda, aunado a la incapacidad para desestabilizar a Guatemala, Nicaragua, y otros, ha obligado a la administración Obama a centrar sus esfuerzos en Honduras.

Para alcanzar sus objetivos no es necesario desplegar al ejército e imitar las andanzas de Llanero Solitario que caracterizaron a la administración Bush, ya que eso se traería abajo toda la retórica del cambio, y la esperanza confiada a Obama por la población estadounidense… Sería un duro golpe que la gente no podría asimilar en estos momentos de “luto” por la muerte de Michael Jackson.

Qué mejor opción que el actuar como un imperceptible titiritero, la aplicación del Soft Power[8]. Los ingredientes necesarios para llevar a cabo la desestabilización, con el ilegible MADE IN USA, estaban a la mano: (a) unas Fuerzas Armadas completamente adoctrinadas y entrenadas en materia de “tácticas de contrainsurgencia, pericia como francotiradores, guerra de comandos y psicológica, inteligencia militar y tácticas de interrogatorio”, en la infame Escuela de las Américas[9]; (b) una oligarquía, con fuertes tintes fascistoides, ávida de poder y amenazada por cambios en detrimento de sus intereses, y la siempre presente en temas de golpe de Estado, Iglesia Católica; (c) sus organismos no gubernamentales, grupos sin fines de lucro y agencias gubernamentales como la Agencia Internacional de Desarrollo de Estados Unidos (USAID) que “financia a grupos de la llamada “sociedad civil” en Honduras con más de 50 millones de dólares al año. A través de la National Endowment for Democracy (NED) y el Departamento de Estado, también canalizan millones de dólares y ayuda estratégica a los principales partidos y organizaciones políticas en Honduras a través del Instituto Republicano Internacional, el Instituto Demócrata Nacional y otras agencias de Washington. Grupos como Paz y Democracia, que salieron a la luz pública ayer respaldando el golpe de Estado en Honduras, reciben parte de ese dinero procedente de los autodenominados promotores de la democracia”[10] y; (d) no podríamos dejar de lado a la ubicua CIA y sus “coup d’ état a la carté[11].

Posiblemente la desestabilización de Honduras habría servido para aleccionar al presidente Manuel Zelaya por distanciarse de Washington. Castigo que serviría de ejemplo “para los otros países en el Caribe, de lo que podría pasar si ellos se pliegan con Chávez.”[12]. Sin embargo, la oligarquía hondureña no podía esperar a que se “aclararan los nublados del día”, como ha quedado constatado cuando “miembros del congreso golpista de Honduras anunciaron que durante la semana anterior habían celebrado reuniones con el embajador de Estados Unidos en Tegucigalpa, Hugo Llorens. Incluso, un congresista hondureño declaró que el embajador quería que dejaran que se realizara la encuesta programada para el domingo pasado sobre un futuro referéndum para la convocatoria de una asamblea constituyente, porque “más adelante podemos resolver el problema de la reforma constitucional, no se preocupen”. Pero, según el congresista, no querían esperar hasta noviembre y permitir que Zelaya, junto al pueblo, “tomara decisiones sobre el futuro del país”[13]. El castigo por desobediencia a las directrices de Washington, fue la condena del golpe y el reconocimiento, por parte de la Administración Obama, de Zelaya como el único presidente de Honduras. Curiosamente Obama catalogó al golpe ambiguamente como “no legal”, más no como un “golpe militar”.

Pero pese a la desobediencia de sus títeres, no todo estaba perdido para la satisfacción de los intereses de Washington. “A mal tiempo, buena cara”. Obama se abocará por sostener que todo este conflicto deberán resolverlo los mismos hondureños sin la injerencia de otros Estados. Así el regreso de Zelaya a Honduras y su restitución en el poder sería un mal menor, ya que estaría “encuadrado en un contexto donde no puede continuar mandando, como un presidente preso en la casa presidencial. Y después en noviembre, en menos de 6 meses, otra elección donde el partido liberal cambia el candidato, pone a un reaccionario de turno y termina el peligro de una alianza centroamericana con Chávez”[14].

La restitución de Zelaya en el poder, así como la polarización de la población, los enfrentamientos con la oligarquía nacional que copan el Poder Legislativo y Judicial, así como con los militares, generaría en Honduras un caos político que lo llevaría a la categoría de Estado Fallido, y merecedor de una especie de “proyecto Haití”: “¿Será que plantean un golpe al estilo de Haití en 2004, cuando secuestraron al presidente Aristide y lo llevaron al exilio en África antes de que el mundo se enterara de la brutal violación de la democracia que estaba ocurriendo en el país caribeño? Fue un avión estadounidense el que llevó a Aristide, escoltado por militares estadounidenses. Y luego, el gobierno de Estados Unidos junto a la OEA, condenó la ruptura del orden constitucional. Pero en lugar de trabajar para el regreso de Aristide a su puesto legítimo como presidente de Haití, apoyaron a un “período de transición” para restablecer el Estado de derecho y permitir un proceso electoral “pacífico” durante el año siguiente. Además, enviaron tropas de la ONU a Haití, que principalmente eran estadounidenses, para “garantizar la paz y orden” en el país. Hasta hoy siguen allí”[15].

Más allá de lo que “sea lo mejor para Honduras”, la retórica de Obama dista mucho de las prácticas de su administración en otras regiones del mundo: ¿por qué no defiende una “autodeterminación de los pueblos” y un respeto a la soberanía de Irán, Afganistán y Paquistán, por citar algunos casos?

Resulta interesante la simetría discursiva de la Administración Obama con la de los golpistas y los grupos de hondureños en EEUU[16], quienes también abogan por la “autodeterminación de los pueblos” y el respeto a la soberanía, y han invitado a la Comunidad Internacional a respetar la decisión del “pueblo hondureño” para salvar la democracia[17].”

No podemos dejar de lado, por supuesto, al presidente de Colombia, Álvaro Uribe, quien ha brillado por su ausencia en las reuniones de emergencia realizadas en torno a la situación de Honduras. Uribe parece coincidir con Obama, y con los golpistas, tras reunirse con Obama en cuya reunión “bromearon sobre la posibilidad de un tercer mandato”[18], al afirmar que “El respeto tiene que ser a todas las horas, en todos los casos y no puede ser sesgado: en un caso sí, en otro caso no, dijo Uribe. Hay que llevar de la mano el respeto a los principios de la libre determinación democrática de cada pueblo y el principio de la no intervención”[19]. Tal parece que alguien está resentido porque no pudo propagar su guerra interna en Suramérica, tras la invasión militar de Colombia a Ecuador en 2008.

Más allá de cual sea el escenario que vaya a desarrollarse en Honduras. Obama aún cuenta con un as bajo la maga: El CAFTA. Específicamente el artículo 21.2. inciso b, conocido como Seguridad Esencial[20]. Este artículo lo que hace es abrir un portillo para justificar el uso de la defensa anticipatoria o guerra preventiva, sin recurrir al dictamen del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, para garantizar sus “intereses esenciales en materia de seguridad”. Es este mecanismo uno de los elementos más peligrosos que podría utilizar Obama para alcanzar sus intereses geoestratégicos. La guerra preventiva, rebautizada como Seguridad Esencial, está a la orden del día, como mecanismo para castigar a todos aquellos países que se quieran distanciar de Washington.

Cabe recordar la importancia geoestratégica de Honduras para los EEUU, en relación al control y vigilancia de Centroamérica. Razón por la cual EEUU cuenta con la Joint Task Force-Bravo, localizada en Soto Cano, Honduras, cuyo objetivo es apoyar “los intereses estadounidenses en Centro América a través de construir seguridad cooperativa regional, desarrollo de roles militares y misiones para el siglo XXI y apoyar las estrategias nacionales de anti-drogas”[21]. Esta base cuenta con 550 militares estadounidenses y más de 650 civiles estadounidenses y hondureños[22].

No podríamos concluir sin antes hacer notar la hediondez, perfumada, que emana desde Costa Rica. Tal parece que el refrán “en la calle como caballero y en la casa como porqueros”, tiene vigencia. A lo externo, y al menos en el contexto que nos atañe, Costa Rica ha sido presentada como ese país de “gente labriega y sencilla”; que hace muchos años no es víctima de golpes de Estado; un país sin ejército; defensora de los derechos humanos, la segunda democracia más vieja del continente; Con un presidente, Nobel de la Paz, todo un pacifista y demócrata.

Pero lo que no se dice es que Arias llegó al poder mediante un golpe técnico de Estado; es un neoliberal declarado, cuyo gobierno tiene más afinidad con los golpistas hondureños, que con los “golpeados”. Resulta interesante traer a colación el memorando Casas-Sánchez[23], en donde se planteaba que hay que restregar por todas partes la conexión del NO[24] con Fidel, Chávez y Ortega, en términos bastante estridentes. Es posible que este tipo de campaña pueda incomodar a alguna gente, pero es casi seguro de que puede tener un impacto considerable entre la gente más sencilla, que es donde tenemos los problemas más serios” (p. 4.Énfasis BGH). Curiosamente lo plasmado en el memorando, ha sido puesto en práctica en Honduras, para deslegitimar al presidente Zelaya y sus seguidores. Todo apuntaría a que se comparten los mismos asesores. Resulta interesante que uno de los firmantes del memorando, el ex vicepresidente Kevin Casas, justifica la “legalidad” del Golpe de Estado en Honduras[25].

Ante todos estos hechos cabría preguntarse: ¿Sabía el presidente Arias sobre el golpe en Honduras, antes que los hechos fueran consumados?[26]

Todo parece indicar que en la retórica oficial, la guerra es la paz. Esto se constata si nos remontamos a aquella ocasión en la que el Poder Ejecutivo autorizó el uso de armas prohibidas por parte de los cuerpos policiales contra la población en manifestaciones y huelgas[27].

Otro de los elementos característicos de la “guerra de los Arias” es la implementación de leyes con claras connotaciones schmittianas[28]. La ley contra el terrorismo, basada en el USA PATRIOT Act; y la ley contra el crimen organizado. En relación a esta última, es importante traer a colación las declaraciones del Fiscal General, Francisco Dall’Anese, ante la Asamblea Legislativa, quien destacó que para tipificar los delitos de esta índole no se debe limitar el campo de la acción vandálica solo a quienes busquen un beneficio económico. El funcionario consideró que el crimen organizado a nivel nacional e internacional también debe incluir el deseo de un grupo por desestabilizar un gobierno"[29]. Lo que abriría el portillo para catalogar a los comités patrióticos, partidos de izquierda, de oposición, académicos, entre otros, que critiquen al gobierno. Véase la connotación de la palabra DESEO, que podría hacer alusión a una acción que aún no es llevada a la práctica, una aspiración. En última instancia, se está instaurando una especie de CRIMEN DEL PENSAMIENTO, aquello que Orwell había descrito en su novela 1984 y que había bautizado como CRIMENTAL.

Ante la consolidación del Crimen del Pensamiento, es indispensable, cada vez más, la Policía del Pensamiento: La Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS), que responde exclusivamente al Presidente de la República y al Ministro de la Presidencia, precisamente los hermanos Arias. En un reportaje de La Nación del 23 de junio de 2008, se describe como durante la Administración Figueres, este órgano realizó intervenciones telefónicas ilegales al que nunca se le abrió una causa penal. En el mismo reportaje, el director de la DIS llegó a afirmar que “Don Oscar y don Rodrigo (Arias) dicen que donde no hay ejército la inteligencia es importantísima”, y “Nosotros somos responsables de la seguridad del Estado. Costa Rica no tiene un ejército entonces defiende su democracia a base de inteligencia, previendo lo que puede suceder y los grupos que se pueden organizar con el propósito de desestabilizar el país”.

Para el 2009, el presupuesto para la DIS es de ¢2,745,951,000, que representa un 36.37% del destinado al Ministerio de la Presidencia, al que debemos sumar el presupuesto destinado a la Unidad Especial de Intervención, encargada de proteger la vida de los altos funcionarios de los supremos poderes, ante posibles ataques terroristas, que es de ¢1,127,532,000, que representa un 14.93% del presupuesto de la misma cartera. Lo que junto, representa el 51.3% del presupuesto destinado al ministerio a cargo de Rodrigo Arias. Resulta interesante comparar dichas cifras con lo presupuestado al Ministerio de Educación Pública, en donde se destinan ¢2,198,020,000 a la “capacitación y desarrollo profesional[30].

Todo apunta a que esos malos olores que se percibe en Centroamérica y el mundo entero, es esa fragancia a fascismo repotenciado. Éste, el fascismo, es la única alternativa viable para las clases dominantes que se niegan a ceder parcelas de poder al resto de la población. El fascismo que surge, es la medida para enfrentar la crisis, una clara muestra de cambio catastrófico y no de un cambio anticipatorio. El resurgimiento del fascismo en tiempos de crisis, como fase estructural del capitalismo es la clara muestra del pensamiento patológico en la política[31].

Resurge la noción schmittiana del soberano, como aquél que tiene la capacidad para declarar el estado de excepción y con éste, se buscará una eliminación sistemática de los enemigos ya despersonificados. Los Golpes de Estado pueden terminar convirtiéndose en una moda, en detrimento del Estado de Derecho y de las poblaciones.



[2] Honduras vive desinformación por cierre de medios y control de Internet: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=87819

[3] Chomsky, N. (1988). Nuestra pequeña región de por aquí: Política de Seguridad de los EE.UU. Managua: Editorial Nueva Nicaragua. Pág. 31. Énfasis BGH

[4] Chomsky, N. (1988) Op. Cit. Pág. 34. Énfasis BGH.

[5] Nueva versión del Plan Puebla-Panamá, que nada tiene que ver con la Mesoamérica geocultural, sino más bien, con una Mesoamérica inspirada en los planteamientos geopolíticos elaborados por los nazis, y que oportunamente hemos denominado como Mittelamerika. González, B. (2008) Más allá del Libre Comercio: Seguridad Esencial. Heredia: Facultad de Ciencias Sociales, UNA.

[6] Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana

[7] North American Water and Power Alliance

[8] Sobre la aplicación del Soft Power por parte de la administración Bush: Eduardo Saxe Fernández (2009).

[9] Bricker, K. La Escuela de las Américas y el Golpe en Honduras. En www.rebelion.org 30/06/2009

[10] Golinger, E. La prueba para Obama: el Pentágono está detrás del golpe de Estado en Honduras, ¿con o sin la aprobación de la Casa Blanca? En www.rebelion.org 29/06/2009.

[11] Golpe de Estado a la carta.

[12] Petras, J. EEUU estaba implicado porque la influencia que han tenido los militares norteamericanos en Honduras es muy profunda. En www.rebelion.org 30/06/2009

[13] Golinger, E. Op. Cit.

[14] Petras, J. Op. Cit.

[15] Golinger, E. Op. Cit.

[16] “Respaldan a nuevo mandatario en EUA”. En www.laprensa.hn 29/06/2009

[17] “Comunidad debe respetar decisión”. En www.laprensa.hn 29/06/2009

[19] “Uribe defiende no intervención en Honduras”. En www.nacion.com 30/06/2009

[20] En Más allá del libre comercio: Seguridad Esencial. Desarrollo ampliamente las implicaciones militares, geopolíticas y jurídicas del concepto de Seguridad Esencial.

[23] Memorando redactado por el entonces vicepresidente Kevin Casas y el diputado Fernando Sánchez, con recomendaciones para el Presidente Oscar Arias, y su hermano Rodrigo, ministro de la presidencia, de cómo ganar el referendo del TLC. Entre las recomendaciones se encontraba la implementación del terrorismo de Estado. Pese a que el memorando estaba enfocado en el referendo, las recomendaciones ahí planteadas se constituyeron como recomendaciones para como se debía gobernar desde entonces en Costa Rica, por lo que oportunamente lo denominé como “la doctrina Casas-Sánchez. O la materia, forma y poder de una República del Miedo”. Véase: República del Miedo, parte 1 y 2, así como Asalto a la democracia. En http://leavingwonderland.blogspot.com. Pese a todos los esfuerzos, el caso quedó impune.

[24] Opositores al TLC entre EEUU-Centroamérica-República Dominicana (CAFTA)

[25] “Ex vicepresidente de Arias justifica Golpe de Estado en Honduras”. En: http://www.elpais.cr/articulos.php?id=8744

[26] “ANEP retransmite preguntas comprometedoras al gobierno de los Arias”. En http://www.anep.or.cr/leer.php/3034 29/06/2009

[27] “Policía usaría armas prohibidas para reprimir manifestaciones”. En http://www.frenteamplio.org/?p=131 . Posteriormente los tribunales le exigieron a Arias que anulara el decreto. En http://www.informa-tico.com/index.php?scc=articulo&edicion=20090220&ref=20-02-09010001

[28] Leyes inspiradas en el pensamiento del iusfilósofo del nazismo Carl Schmitt, específicamente relacionadas con su concepto de lo político como una clara distinción entre amigos y enemigos. Inspiradas también en el derecho penal del enemigo.

[29] “Fiscal General advierte errores en plan contra crimen organizado”. En http://www.nacion.com/ln_ee/2008/octubre/09/pais1731224.html

[30] Sobre el presupuesto nacional de Costa Rica para 2009, consultar el sitio de la Asamblea Legislativa: http://www.asamblea.go.cr/presupuesto/presu09.html

[31] Sobre el cambio catastrófico y el pensamiento patológico, véase: Fromm, E. (1987). ¿Podrá Sobrevivir el Hombre? Trad. Araoz, G. Barcelona: Ediciones Paidós.

martes, enero 27, 2009

Divagaciones Intempestivas

Yo me pregunto, ¿qué hay de malo con el hedonismo? ¿qué hay de malo en vivir al máximo? ¿qué tiene de malo el ocio? pues muy sencillo, antenta contra el sistema, contra lo que lo fundamenta, el trabajo y el negocio -nec otium, negación del ocio.
No es que se haya perdido la esperanza, es que esa cosa no es más que un engaño: aguanta, soporta, espera, tal vez exista otra vida después de ésta, y como sufriste en ésta, en la otra serás un bienaventurado, ¡cómo no se va a beneficiar el capitalismo de la esperanza! Nos llevan a guerras en defensa de ideales estúpidos, inventados por el mismo ser humano, la patria, la nación, las fronteras, la economía, el poder, y todas ellas santificadas en nombre de la idea más cínica y divinizada.
El mundo se encuentra en colapso, y lo que nos pide el sistema mediante sus burdas ideologías, de boca de un grupúsculo de gentuza sin derecho alguno a tener "el poder", y mediante los medios de dominación masiva, que tengamos fe y esperanza, que todo se va a resolver, y juegan con el límite del cálculo de lo aguantable, y con ello podemos seguir creciendo y desarrollándonos.
Pero esperar de nada nos servirá, de nada más que para condenarnos y condenar a las demás especies, menos animales que nosotros, y contemplo lo que sucede en el mundo, la infinita estúpidez humana, y solo digo para mis adentros, el homo ha dejado de ser sapiens... como no poseer vestigios de misantropia.
La esperanza, no es más que condenarnos y esperar con una sonrisa estúpida la destrucción de este planeta, y de todo lo que en él vive. Esperar, esperar, ¿no es mejor hacer algo? Y si, sencillamente nos olvidamos del sistema, de sus guerras, de su economía, de todo ese montón de excremento mental que el humano ha inventado para someterse, por miedo a la libertad, y volver a un estado hedonista, disfrutar de la vida, que es efímera como el vuelo de una mariposa.
Yo no diría "puede que dios no exista", yo sé que no existe, no tengo duda de eso, y disfruto de mi existencia, más allá de tanta cosa moral absurda, y determino mi existencia eligiendo ser hedonista, individualista, siendo yo mismo, "el único", diría Max Stirner, sabiendo que la existencia precede a la esencia, y que algo llamado la naturaleza humana no existe, pues ello implicaría que dios existe, y por ende, el ser humano como violento naturalmente, con ansias de poder naturalmente, no son más que discursos de ofuzcación, que justifican que el grupúsculo de gentuzas se mantega en el poder y nosotros, que nunca lo ostentaremos, alberguemos alguna esperanza para que la cosa cambie.
¡Cuán acertado estaba Nietzsche! para mí, el NO nos invita a filosofar, nos invita a vivir, él le escribía a un determinado tipo de personas, a las que él pensaba que sí le podían entender, Nietzsche no es para filósofos, ellos lo ven como el Tremendum del fascinosum, y NO como el vitalista que era. Más allá de la voluntad de vivir, que nos cuenta Schopenhauer, Nietzsche nos dice que hay algo más allá, una voluntad de poder, que nada tiene que ver con la dominación, sino con la capacidad de, con la voluntad de potencia. Y él, el loco, nos da el mejor regalo, mata a dios, al dios concepto, a la IDEA CÍNICA DIVINIZADA, y nos invita al goce de la vida, por eso nos dice que el máximo estado de superioridad, consiste en volver a ser niños, eso es, para mí el superhumano, el hedonista, el único, el que disfruta de su vida.
Dios no existe, la moral no existe, nada existe. y al igual que Stirner, decido fundar mi causa en la nada, en la nada creadora, y no en la totalidad represiva y destructora.
¡CUÁN NECESARIA ES LA TRANSMUTACIÓN DE TODOS LOS VALORES!

lunes, noviembre 10, 2008

¿Qué puedo hacer yo?

¿Qué puedo hacer yo? ¿Y nosotros? Bueno, primero que todo, despertar. Salir de ese estado de somnolencia en el que nos encontramos desde hace mucho tiempo. Es desconectarnos, acabar con esa “conciencia feliz”. Destruyamos el discurso.

¿Qué es hacer algo?, si nos vamos al diccionario, hacer significa “producir algo, darle el primer ser”, pero también significa “Dar el ser intelectual, formar algo con la imaginación o concebirlo en ella. Hacer concepto, juicio, un poema”. Por lo tanto, hacer algo no es solamente ir a meterse a una selva y resistir los embates del imperialismo, es también cuestionar, es hacer teoría para que alguien la llegue a poner en práctica, es preguntarse ¿Qué puedo hacer yo? Ciertamente, puede que llegue a tornarse en una pregunta pesimista, en resignación, pero en ella también va implícita un cuestionamiento, una crítica a la realidad, ya se está haciendo algo.

Por ello, quienes critican el papel del intelectual, por “estar metidos en un escritorio”, aislados de la sociedad, sólo ven una cara de la moneda, su parcialidad les impide contemplar todo el esfuerzo que se realiza para crear una teoría, para tratar de explicar la realidad, incluso las crisis existenciales a las que se llega cuando se escribe algo, pues en un escrito se refleja el ser del autor, sus anhelos y angustias. Se le critica a los intelectuales que muchos no plantean alternativas válidas, ¿pero, acaso eso no es un trabajo de una colectividad? ¿O el hecho de que no se propongan soluciones hace inválido cualquier análisis? Que una sola persona plantee alternativas, ¿no es acaso eso una tiranía? Si es así ¿cuán alternativa es la alternativa al sistema en el cual vivimos? A veces impera la crítica cómoda, de que si no se hace algo “palpable”, es mejor quedarse callado, no pensar, aceptar tácitamente el triunfo del sistema.

¿Quiénes han tenido la posibilidad de leer la novela 1984 de George Orwell? Al final, cuando Winston Smith dice que para derrotar al Gran Hermano, morirá pensando que lo odia con todas sus fuerzas, pese a que al final hace todo lo contrario, es una idea fundamental, es esa pequeña ruptura del sistema que nos libera, aunque sea parcialmente, de la colonización mental a la que estamos sometidos. El simple hecho de pensar, de cuestionar, ya estamos dando un duro golpe, ahora imaginemos que esto se extendiera a todo el planeta, que todos, aunque sea por un instante, cuestionaran al sistema, ¿acaso eso no sería una derrota virtual del sistema, y sin detonar una sola arma?

Pero, ¿Como pretendemos, hacer algo “palpable”, si aún nos guiamos por el discurso dominante, el discurso de las metrópolis? Ahí reside mi lucha, ahí podría residir nuestra lucha: destruir el discurso dominante. Cómo es posible que hayan personas de “izquierda” o críticos al sistema, que reproduzcan ese discurso, que utilicen términos como “globalización”, “interdependencia”, ”desarrollo” con o sin apellidos, entre muchos otros conceptos. Es ahí donde se encuentra la dominación. Dominan nuestras mentes, y al final tras toda la verborrea revolucionaria de fin de semana, somos los que mantenemos a este sistema, terminamos amando este mundo deshumanizado, aceptados por la elite dominante, monitos de la burguesía. “HABLA EL DESILUCIONADO: BUSQUÉ REVOLUCIONARIOS, Y SÓLO ENCONTRÉ MONOS DE SU PROPIO IDEAL”, tergiversando un poco a Nietzsche.

Cuán necesaria es la violencia simbólica, la necesidad de la irreverencia. Ya no es posible dialogar, no se llega a nada, las clases dominantes no dialogan, solo imponen. Son ellos los que determinan nuestras críticas, nos exigen que sean asertivas. Nos exigen la mesura, que nos expresemos con su vacua terminología. Y eso es el control de la oposición, la administración sistémica de la resistencia.

Apoyo a quienes digan que el problema es el capitalismo, el patriarcado, y sobre todo el cristianismo, y en sí la sociedad occidental. Pero yo voy más allá, se debería ir más allá, y decir: el problema es la misma humanidad. No el hombre, ni la mujer, sino la humanidad como tal. Y peor aún, es una pequeña porción de la humanidad, sin derecho alguno, que se proclamó como ama y señora de los designios de toda la humanidad, la que nos está condenando a muerte.

¿Será posible que tal vez aún no seamos humanos, que nos encontremos en un estado avanzado de hominización, y no de humanización? Así nuestras conductas son más fáciles de explicar, lo que impera en nosotros es nuestro instinto animal. ¡HOMO HOMINIS LUPUS! Cuán lejos estamos de la descendencia divina.

No se debería diferenciar entre primermundista y tercermundista; entre hombre, mujer, homosexual, heterosexual, niño, joven o adulto; entre negro o blanco, amarillo, azul o verde; entre europeo, latinoamericano, africano, marciano o venusina. Deberíamos aprender a ver personas. Creo que ahí reside el problema, en esa necedad de perpetuar la diferencia. Cuando uno como persona tenga conciencia “para sí” de serlo, y que el otro es también una persona, es un paso cualitativo en nuestra lucha individual y colectiva. Es una victoria sobre la diferenciación que nos impone el sistema.

Sostengo lo que alguna vez escribí en un comentario para una clase universitaria: “El 7 de octubre de 2001, inició la guerra imperialista, no ya entre potencias imperialistas, sino de estas en conjunto contra el mal llamado “Tercer Mundo”, guerra necesaria para sostener la red imperialista, es una guerra total. Ya no hay tiempo para razonar contra los homínidos que reclaman nuestras tierras como “espacios vitales”, no se puede razonar con quienes el sistema les ha quitado dicha capacidad, no hay espacio para la esperanza, no podemos esperar nada más, no podemos apegarnos a ideales cristianos de si ¿otro mundo es posible?, sólo existe este y debemos luchar por recuperarlo, la no-violencia es inacción, es esperar gustosos la muerte para alcanzar el ideal transmundano. Concuerdo con Günther Anders, la única salida es la violencia, es una verdadera lucha por sobrevivir, es nuestra defensa contra la guerra declarada del imperialismo”.

Hay que estar listos, la guerra total caerá sobre nosotros, reitero, ya no es una lucha entre potencias imperialistas, es una lucha de éstas contra nosotros, la mal llamada periferia, la gran mayoría. Es vital para ellos mantener la red imperialista, aunque ello signifique la destrucción misma de los homínidos, la hecatombe nuclear… la hegemonía sobre las cucarachas.

Y no estoy diciendo que ya estamos derrotados. Vietnam, Irak, entre muchos otros ejemplos, nos han demostrado que se puede luchar contra el imperialismo. En el caso de América Latina, no importa si algunos gobiernos latinoamericanos, en especial los sudamericanos, son de izquierda o de derecha, de arriba o de abajo, lo que importa es que resisten a las políticas imperialistas de Washington; que surgen y se fortalecen movimientos sociales que luchan contra esas mismas políticas. No esos que claudican y se someten a los designios del conquistador. Lo que importa es que América Latina despierta, tras dormitar más de 500 años.

Resistir es preguntarse ¿Qué puedo hacer yo?, es cuestionar al sistema, es iniciar la descolonización de nuestras mentes. Es actuar, no importa si es desde un escritorio aislado de la humanidad, en las calles, en los hogares, en las aulas o en lo más recóndito de una selva. Resistir es pensar, sentir, desear, es desobedecer al sistema capitalista cristiano patriarcal.

Nos encontramos en crisis, tanto financiera, energética, agroalimentaria, ecológica, política, como ontológica (Saxe Fernández, 2005). Es una crisis sin precedentes en la historia, que tiende a la militarización, a la destrucción y al exterminio. Y ante esta crisis, debemos luchar, no para salvar al sistema, por un país, por una nacionalidad o una ideología. Debemos luchar para salvar a la humanidad y al planeta en el que vivimos.

Desde mi trinchera, hacer algo es ser mordaces, violentos e irreverentes en nuestras críticas, es ser destructivos, que quede el terreno libre para crear alternativas…

martes, septiembre 16, 2008

ESTADOS UNIDOS QUIERE GUERRA EN AMÉRICA DEL SUR

El proyecto de investigación "Geoestrategia Latinoamericana a principios del siglo XXI", del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), recientemente analizó la actual coyuntura en América del Sur. Los investigadores Eduardo Saxe Fernández y Bryan González Hernández, así como el analista Hermann Güendell, ofrecen el siguiente comentario al respecto.
La doctrina militar de EE.UU. se dirige a buscar mantener una primacía en este campo, actuando "preventivamente" contra posibles futuros retadores o contendientes. Es una doctrina que rompe con todas las normas del derecho internacional, tanto el principio de la inaceptabilidad de la guerra para solucionar disputas, como el principio de no emprender acciones bélicas sino solamente responderlas. La doctrina militar de agresión de EE.UU. es similar a la mantenida por la Alemania nazi y que fuera proscrita con la Carta de creación de la ONU. EE.UU. no ha escatimado esfuerzos para revertir los procesos autonomistas e independentistas que tienden a dominar en la región latinoamericana, y que son resistidos exitosamente desde la intentona de golpe en Venezuela en 2002.
Recientemente, Chávez no logra confirmarse como presidente futuro en un referendo, Brasil ha sido estremecido por movilizaciones y acciones de las mafias, y hace poco Colombia y EE.UU. atacaron a Ecuador. También hay una vasta campaña contra los gobiernos argentinos de Kirchner y de Fernández. En todos los casos, Washington incita a las oligarquías locales que lo apoyan, a generar caos y desorden y, de ser posible, guerras civiles o internacionales. A la vez que multiplica sus acciones desestabilizadoras, intenta mantener de pie a los gobiernos ilegítimos (casi todos) que lo apoyan en la región: Colombia y México, El Salvador y Costa Rica, principalmente, así como Perú.
Washington ha reactivado, después de más de 50 años, su Cuarta Flota, para amenazar a Sudamérica, no solamente a Venezuela sino a los ricos yacimientos petrolíferos brasileños, que se ubican a unos 300 kilómetros mar adentro. La administración Bush ha realizado esfuerzos inútiles para inducir la firma de un TLC con Sudamérica, para separar a Uruguay del grupo de MERCOSUR, y para detener el abandono del patrón dólar en la región.
En la planificación estratégica, es claro que en el papel resulta más fácil a EE.UU. enfrentar desafíos y el rompimiento de su hegemonía, en el hemisferio americano que en cualquier otra área del mundo. La desestabilización de los regímenes políticos opuestos a Washington se realiza por todos los medios, guerra clandestina y terrorista, campañas propagandísticas, financiamiento y dirección de grupos opositores buscando generar guerras civiles.
En el caso de Bolivia, se trata del "corazón" sudamericano, su control facilita o dificulta las políticas agresivas de Washington. Adicionalmente, Bolivia dispone de las mayores reservas de gas natural de la región, y se encuentra dividido geográficamente en una zona selvática muy rica en recursos estratégicos, y la región de la meseta andina, más pobre, mucho más poblada e integrada por los pueblos indígenas.
Las actividades de Washington han sido hasta ahora detenidas por la notable unión entre Brasil, Argentina y Venezuela, con el apoyo de los otros países sudamericanos, excepto Colombia. Ayer mismo, UNASUR mostró su unidad y su rechazo a cualquier intervención o desestabilización en Bolivia. Pero Washington continúa sus agresiones y parece que en el futuro próximo, sobre todo como impacto para las elecciones de noviembre, intentará crear más tensiones y conflictos.
Lo anterior se encuadra en una situación de crisis de hegemonía que tiende a agravarse, induciendo conductas cada vez más irracionales por parte de EE.UU. Así busca compensar su creciente debacle económica pero también política.
Heredia, Costa Rica, 16 de Septiembre de 2008

lunes, febrero 11, 2008

La República del Miedo. Parte II

"A este nuevo tipo de Gobierno, a esta nueva forma de Dictadura, cuyo origen y desarrollo responden a necesidades de orden económico y social de la clase gobernante, y que es la única forma de gobierno que puede garantizarles la esclavitud popular, se llama Dictadura Fascista, y ya se ha implantado en algunos países".
Carlos Luis Fallas

El referendo fue el mecanismo por el cual se implantó la "República del Miedo" en Costa Rica, el asalto a la democracia por excelencia. El gobierno recurrirá al miedo cuantas veces lo considere necesario, el terrorismo es un gran negocio, receta tomada de la administración Bush.

El Memorando de Casas y Sánchez no eran recomendaciones para ganar el referendo, de todos modos ya lo tenían todo preparado, el SÍ ganaría el proceso electoral. Por el contrario, este documento eran recomendaciones para el presidente Arias como debería gobernar un país dividido en dos bandos: mediante terrorismo de Estado.

A más de un mes del referendo, se contemplaba la utilización de la "Doctrina Casas-Sánchez o la materia, forma y poder de una República del Miedo". Por ejemplo, en el Editorial del diario oficial de la dictadura, del viernes 9 de noviembre de 2007, se expresaba que:

"(…) cuando una 'Asamblea nacional patriótica', sin legitimidad alguna, desconoce el resultado del referendo; cuando un grupo minúsculo de extremistas trata de paralizar, por las vías de hecho, el trabajo legislativo; cuando algunos de sus aliados intentan bloquear vías públicas, en perjuicio de todos los ciudadanos; cuando se llevan la 'lucha', las amenazas y los insultos a las casas de los diputados y sus familias, y cuando hace su aparición, como método, la amenaza de bomba en la Asamblea, no estamos ante una expresión legítima de las diferencias de criterio. Enfrentamos, al contrario, un intento deliberado por agredir a la democracia y a la inmensa mayoría del pueblo costarricense que cree en ella"[1].

En el documento de la "Doctrina Casas-Sánchez", en el apartado de "estimular el miedo: ii) miedo al ataque a las instituciones democráticas, se estipula que "es crucial convertir al Sí en equivalente con la democracia y la institucionalidad (…) y al NO en equivalente de la violencia y la deslealtad con la democracia" (p. 4); "(…) esa conexión hay que inducirla. Este es un argumento que puede que solo funcione para ciertos sectores, pero puede ser muy efectivo sembrando la duda" (p. 4-5).

¿Por qué "puede ser muy efectivo sembrar la duda" induciendo al pueblo costarricense a una conexión oposición-terrorismo en una Costa Rica post-referendo? Es aquí donde entra a jugar la ley antiterrorista. Es interesante como tras la publicación de la noticia sobre la imposición para Costa Rica de pasar una ley antiterrorista, entiéndase USA PATRIOT Act, y las afirmaciones de Gerardo Castaing sobre la necesidad de "Cambios Semánticos" en el Código Penal más que una reforma[2]; los medios de comunicación, en especial La Nación, han emprendido una "campaña semántica" contra el movimiento opositor al TLC.

El anuncio de que el "acto solemne" en el cual se sancionaría al TLC como ley, previsto para el 14 de noviembre de 2007 en el teatro Melico Salazar, lugar donde hace 2 años los sindicalistas rechazaban el resultado de las elecciones presidenciales, en primera instancia, se creía, o al menos así quería el gobierno que se creyera, de que iba a representar un acto de humillación contra el movimiento de oposición por parte de la Alianza (gobierno y el complejo industrial-comunicacional). Sin embargo, "para evitar enfrentamientos violentos" el gobierno decidió cambiar la fecha y lugar del acto. Con ello, el gobierno lo que realmente pretendía era continuar con la "campaña semántica" contra el movimiento de oposición, al existir la posibilidad de un enfrentamiento violento para impedir que se sancionara como ley al TLC, se cataloga a toda la lucha contra el TLC como actos de Rebelión. Más que la "Ceremonia de Humillación", el descalificar al movimiento era el objetivo de la Alianza.

No es de extrañar que las manifestaciones masivas, derecho político inalienable de libre expresión que posee todo ciudadano, se transformen en actos de "Rebelión", es decir "los que se alzaren en número de 10 o más para impedir la ejecución de leyes o de las resoluciones de los funcionarios públicos". A esta "campaña semántica" se ha unido un sector de la iglesia católica, que recuerda a la iglesia de Pío XII y su alianza con los nazis. En su artículo el presbítero Mauricio Víquez Lizano, cataloga a la oposición como

"quienes se han convertido en verdaderas amenazas para la estabilidad nacional a proceder, en lo sucesivo, más en clave de sentido común y menos en la actitud poco patriótica e irrespetuosa que muestran de modo constante y que les ha llevado a tomar poses, que, me atrevería a decirlo, casi colindan con las altas traiciones de que habla la historia"[3].

Este cambio semántico contra el movimiento contra el TLC en consonancia con el "auge" de la delincuencia a nivel nacional y su impunidad, como lo planteó el informe "la pirámide de la injusticia" de Juan Diego Castro, y las interminables noticias de sucesos que transmiten los medios de comunicación y las exageraciones de las noticias, como por ejemplo, catalogar el hallazgo de 5 cadáveres en Ciudad Nelly como una "masacre", tienen como objetivo primordial crear un clima general de inseguridad y de fin del Estado de Derecho. Con ello se validaría el discurso de la doctrina de seguridad nacional: "la inseguridad y el terrorismo no puede ser combatido por métodos civiles, se necesita mano dura, relegar el poder a una Dictadura de Seguridad Nacional, que limitará los derechos y garantías individuales y sociales, pero nos mantendrá seguro y vivos".

Se desprende de ello la ecuación del terror, propuesta por la Doctrina Casas-Sánchez:

Oposición = Delincuencia
+ Ley Antiterrorista
=
Delincuencia = Terrorismo
Por Tanto
=
Oposición = Terrorismo

Solución: Consolidación de una Dictadura de Seguridad Nacional

Por tanto, no sería de extrañar que la amenaza de bomba en la Asamblea Legislativa, haya sido realizada por los mismos aparatos de inteligencia y seguridad que responden exclusiva y únicamente a los hermanos Arias. Realizada esta maniobra el mismo día de la manifestación frente a la Asamblea, llegaría el turno de los medios de comunicación para relacionar ambos sucesos, y que el mensaje que llegara a la población en general sería "manifestantes amenazan con bombas", en última instancia: "Comités Patrióticos son células terroristas".

Este tipo de artimañas han sido utilizadas a lo largo de la historia por los gobiernos para justificar estados de excepción y eliminar a la oposición. El incendio del Reichtag en 1933 en la Alemania nazi, permitió que se aprobara una ley antiterrorista -la llamada ley del incendio del Reichtag- que le dio poderes plenipotenciarios a Hitler para realizar persecuciones sistemáticas contra los comunistas, en un primer momento. Los mismos atentados del 11 de septiembre de 2001 en EEUU provocó la aprobación del USA PATRIOT Act que le otorgó poderes plenipotenciarios al Ejecutivo estadounidense para crear un estado de excepción y de Guerra Permanente.

De estas lecciones de la historia, no sería extraño un atentado "terrorista" en la Asamblea Legislativa u otro lugar dentro del territorio nacional que justifique la necesidad de aprobar la ley antiterrorista para eliminar a la oposición. Hay que ser enfático en la gravedad de este tipo de leyes, debido al "cambio semántico" y legal que acarrean, pues se pasaría del principio liberal de nullum crimen sine lege (ningún crimen sin ley) a uno de nullum crimen sine poena (ningún crimen sin castigo), cualquier esencia neofascista NO es mera coincidencia. Este cambio del principio legal, le facilitaría el trámite para la "solución final a la cuestión de la oposición", sin trabas legales ni burocráticas y de forma preventiva.

Para mantener el Estado de Excepción, la Dictadura de Seguridad Nacional que se implantará en Costa Rica, hará creer, a través de los medios de comunicación aliados, de una constante amenaza, y que posibles ataques terroristas se darán en cualquier momento, por ejemplo la oleada de mareros hacia Costa Rica. Con ello, la Costa Rica temerosa, esa que fue la gran ganadora del referendo, le otorgará todos sus derechos al Ejecutivo, para que este les garantice su seguridad.

Se contempla un retorno al homo hominis lupus (El Hombre es el lobo del Hombre), un estado natural salvaje descrito por Hobbes, y con ello la necesidad de un nuevo pacto social que garantice la seguridad y tranquilidad de la temerosa población. Ese nuevo pacto social será la consolidación de la Tercera República.

Debe recordarse que los actos de corrupción eran el ingrediente necesario, no sólo para eliminar la competencia a la presidencia de Oscar Arias, sino para el desplome de la Segunda República en Costa Rica. Es simbólico que entre los imputados por corrupción se encontraran 2 de los hijos de los "padres de la patria", Figueres y Calderón, y además, se desprestigiara a 2 de las instituciones emblemas de la Segunda República, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), que representan sectores medulares del TLC, El Seguro Social y las Telecomunicaciones.

Al final todo va adquiriendo sentido, se desprestigian ambas instituciones; se reestablece el régimen neo-oligárquico con la reelección presidencial; Se deslegitima la Segunda República; Se estrechan lazos estratégicos con las empresas de seguridad privada; se realiza un asalto a la democracia con el referendo para desmovilizar a la sociedad; Se criminaliza a toda la oposición; las instituciones ya desprestigiadas y catalogadas como ineficientes no pueden "competir" contra la empresa extranjera y con ello se da una privatización de los sectores que estas representaban; se denuncia el pináculo de la delincuencia, esta se vuelve insostenible; se dan atentados terroristas; se aprueba la ley antiterrorista que complementa al artículo 21.2 del TLC, Seguridad Esencial; Se declara estado de excepción permanente; consolidación de la Dictadura de Seguridad Nacional; iniciarán las persecuciones -y asesinatos- sistemáticos; se impone la Tercera República, un estado parcialmente militarista, es decir "La República del Miedo".

Por último, tras el referendo salen a relucir los vicios de la negociación del TLC, como las cartas paralelas, las mentiras de los medios, la venta de Atlas Eléctrica, entre muchos otros elementos que muestran como se engañó al pueblo costarricense. Sin embargo, hay algo que no se ha cuestionado como debería ser y es el aparato de seguridad que rodea al presidente, aparato que no es digno de un presidente "elegido democráticamente" en un país "pacífico y desmilitarizado". ¿Será acaso, que el presidente Arias sabe de antemano lo perjudicial que iba a ser el TLC? ¿A qué temerá por su vida el presidente, a un grupo de manifestantes que reclaman por sus derechos, o a algún grupo poderoso que ve afectados sus intereses?
Ante todo, es imperativo movilizar a la población contra la ley antiterrorista que se quiere imponer en Costa Rica y hacer un llamado internacional de denuncia sobre la situación nacional que es consecuencia de la crisis hegemónica de los EEUU, un intento desesperado por mantenerse como centro de poder, colocando dictaduras con esencia fascista en la región, como posibles aliados estratégicos ante la posibilidad de un conflicto contra Venezuela.
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[1] Editorial. "Extremistas contra democracia". La Nación. Opinión. Viernes 9 de noviembre de 2007. p. 34A. subrayado nuestro.
[2] Vargas, O. "País podría ser expulsado de red mundial antiterrorismo". La Nación. Sucesos. Lunes 22 de octubre de 2007. p. 14A.
[3] Víquez Lizano, M. "¿Insolencia ilustrada o sedición?". La Nación. Opinión. Viernes 9 de noviembre del 2007. p. 35A.

lunes, enero 28, 2008

RÉQUIEM AETERNAM DEO. Sobre la noción del dios occidental

"¿Será el hombre una equivocación de dios? ¿O dios una equivocación del hombre?"
Friedrich Nietzsche


Ser personal y superior al humano. El supremo existente, fundamento absoluto del mundo concebido como totalidad de los seres multiformes[1]. Miles de características le son atribuidas. Sobre “él” existen discursos oficiales y personales, por ello podría afirmar que dios fue hecho a imagen y semejanza de cada individuo y no del colectivo “humanidad”, sin embargo manipulado por las clases dominantes.

Si se realiza un análisis desde la antropología se puede comprobar que la idea de dios es de reciente formación, hace aproximadamente “unos 30.000 años dios aún no existía, pero la especie humana llevaba ya más de dos millones de años enfrentándose sola a su destino en un planeta inhóspito; sobreviviendo y muriendo en medio de la total indiferencia del universo. Unos 90.000 años atrás, una parte de la humanidad de entonces comenzó a albergar esperanzas acerca de una hipotética supervivencia después de la muerte, pero la idea de la posible existencia de algún dios parece que fue aún algo desconocido hasta hace 30 milenios y, en cualquier caso, su imagen, funciones y características fueron las de una mujer todopoderosa. La concepción de un dios masculino creador/controlador –tal como es imaginado aún por la humanidad actual- no comenzó a formalizarse hasta el III milenio adne. y no pudo implantarse definitivamente hasta el milenio siguiente (Rodríguez, 2002:5)

Desde de mi perspectiva el “Dios” –con mayúscula-, el ser-creador-padre, esa entidad voyeurista, no existe, y nunca existió, no hay prueba alguna –real o palpable- de su existencia, que no sea a través de la fe. Lo que ha existido en la historia reciente de la humanidad es el dios –con minúscula- conceptual, el dios-discurso, que en última instancia es manipulado por las clases dominantes (Con ello se cumple el principio de que dios no es conocimiento cierto o episteme, es doxa). Por ello, afirmo que la noción de dios es una “idea cínica divinizada”. Una idea totalizante, que no admite iguales, ni superiores a ella, elaborada por las clases dominantes para el control y la mayor acumulación de poder y riqueza.

A partir de este punto se puede encontrar en la noción de dios, un tipo de inversión epistémica. Como se apuntó anteriormente la idea de una entidad divina voyeurista es de reciente formación en la historia de la creación del universo, surge gracias al desarrollo del lenguaje que alcanzan las especies antropoides, sin ese desarrollo lingüístico es probable que nunca hubiera surgido la idea de un dios (terrible defecto de la comunicación). Con el pasar del tiempo la idea de dios llega a ser utilizada por las clases dominantes, y con ello se llega a afirmar que es dios el creador del universo y ello es indiscutible. Todo aquel que lo cuestione es personae non grata en este planeta[2].

“Dios es siempre el aliado de los dominadores. Cuando estos últimos, que siempre son personalidades reales, se ven expuestos a la crítica pueden apoyarse en Dios, en virtud de su irrealidad, se limita a desdeñar la crítica y con su autoridad confirma la autoridad de la clase dominante” (Fromm, 1984:21)

Por ejemplo, en sistemas capitalistas la religión es utilizada para “impedir la creación de una conciencia de clase en los obreros o en los campesinos… las instituciones religiosas son utilizadas… como se utiliza también el arte, la filosofía, y todos los aparatos ideológicos” (Houtart, 2006:75).

En última instancia el culto a ese dios desempeña una triple función: “para toda la humanidad, consuelo por las privaciones que impone la vida; para la gran mayoría de los hombres, estímulo para aceptar emocionalmente su situación de clase; y para la minoría dominante, alivio para los sentimientos de culpa causados por el sufrimiento de aquellos a quienes oprime” (Fromm, 1984: 26)

Analizando la noción de dios, nos encontramos con un “principio dicotómico”, la eterna lucha entre el bien y el mal, ambas ideas encarnadas en un dios todo bondad y su archienemigo, un demonio, que va a representar todo pecado, es decir, todo lo carnal, lo mundano, en última instancia, todo instinto natural de sobrevivencia. Dicotomía necesaria para resaltar la “descendencia divina” de los humanos, en especial de toda clase aristocrática, eliminando los rasgos animales que aun conserva la especie y que le serán atribuidas a toda sociedad “barbárica” no europeo/occidental y cristiana.

Nietzsche analiza ese principio dicotómico de la noción de “dios” en su libro el Anticristo, donde afirma que “un pueblo que conserva la fe en sí mismo, tiene también un dios que le pertenece. En ese dios admira y adora las condiciones que le han hecho triunfar, sus virtudes; proyecta la sensación del placer que se causa a sí mismo y el sentimiento de su poder, en un ser al que puede dar gracias por ello”. “el hombre esta agradecido consigo mismo y por eso necesita un dios que le pueda ayudar y dañar, que sea amigo y enemigo, a quien se admira en lo bueno y se respeta y teme en lo malo. Esto hace indeseable la castración antinatural de un dios, que lo convierte en dios del bien únicamente. Es necesario el dios malo complemento del dios bueno” (Aforismo XVI)… “El Dios bueno y el demonio son productos de la decadencia” (Aforismo XVII).

Es interesante la noción de Satán que plantea Antón Szandor LaVey en la Biblia Satánica, donde afirma que “Satán ha sido, con toda seguridad, el mejor amigo que la Iglesia jamás haya tenido, ya que él la ha mantenido en el negocio todos estos años. La falsa doctrina del Infierno y del Diablo ha permitido a las Iglesias protestantes y católicas prosperar durante demasiado tiempo. Sin un diablo al cual acusar, los religiosos no tendrían con qué amenazar y amedrentar a sus seguidores. A guisa de advertencia, dicen. Satán te guía a la tentación; Satán es el príncipe del mal; Satán es maligno, cruel, brutal… Si cedes a las tentaciones del diablo seguramente sufrirás condenación eterna y te asarás en el Infierno… (LaVey, 1969: 55)

El significado semántico de Satán que “es el de adversario u oposición o el de acusador. Satán representa oposición a todo las religiones que sirven para frustrar y condenar al hombre por sus instintos naturales. Le ha sido dado el papel de malo simplemente porque representa los aspectos carnales, terrenales, y mundanos de vida” (LaVey, 1969: 55)

Otro de los elementos que se encuentran en la noción del dios occidental, es la posibilidad de cuantificarlo (he aquí el fundamento cuantitativo de lo real). Desde la doxa que impera en la religión se afirma que “dios es real porque todo es creación suya”; “basta mirar a todos y todo para comprobar la existencia de dios”. Por ello se podría estudiar la noción de dios desde la teoría de los conjuntos, que también nos permite comprobar el fundamento dicotómico de la de dios. Dios es un conjunto absoluto; todo pertenece a ese conjunto. Se podría afirmar que el universo es un subconjunto del conjunto absoluto (El universo es creación de “Dios”, por ello le pertenece), este subconjunto posee elementos, que en última instancia pertenecen al conjunto absoluto -Los planetas, los seres vivos, las plantas, hasta los sentimientos, las acciones, todo ello son elementos del universo, en última instancia también pertenecen a dios-. Sin embargo esos elementos por ejemplo la belleza, lo bueno, etc, le serían atributos al conjunto absoluto dios, pero los elementos como la maldad, lo feo, “todo lo negativo” le será atribuido a un ser divino que es toda oposición, el demonio. Pero al ser dios un conjunto absoluto, totalizante, en última instancia, dios es Satán. Sin embargo, en las contradicciones lógicas de la noción de dios, es donde reside la fuerza –y la debilidad- de toda religión.

Tras realizarse la inversión epistémica por parte de las clases dominantes, y al separar la noción de dios de la noción del demonio y por último al cuantificar la noción de dios como un conjunto absoluto, es decir todos pertenecemos a él, la clase dominante desarrolla la primacía de la idea: Dios al ser el creador del todo, es por lo tanto, amo y señor de ello, no hay nadie sobre él, igual a él, o aspirante a ser como él. Él dicta sus mandamientos y sus prohibiciones a las clases dominantes, que se encuentran cerca de él, para que ellos lo divulguen a los desdichados súbditos. Por todo ello, podría afirmar que la voluntad de dios es la ambición de la clase dominante. “En el nombre de dios, de cualquier dios, se han hecho, hacen y harán las más gloriosas heroicidades, pero también las fechorías y masacres más atroces y execrables” (Rodríguez, 2002: 7).

A modo de conclusión, y que se encuentra a lo largo de este trabajo, es que la noción de dios no es más que un invento, una idea cínica divinizada, desarrollada por las clases dominantes para tener el control absoluto y mantenerse como casta privilegiada. Por ejemplo en la Alemania nazi, la iglesia evangélica hacia honor, en la declaración de Godesberg, en el punto primero, párrafo segundo, a “un orden querido por Dios y existente en el estado”. Exhortaba a sus miembros a “prestar servicio fiel a ese orden y les llama a que se inserten en total entrega en la obra de construcción política y nacional de Führer” (Abendroth, 1973:151). Es por lo tanto, parte de una estructura panóptica que busca el sometimiento de todos hacia una minoría que dentro de los dogmas que ella misma crea busca el alivio del sufrimiento que ella misma provoca.

“¿Qué son estas iglesias sino las tumbas y los monumentos funerarios de Dios?”
Friedrich Nietzsche

Referencias

Abendroth, W. 1973. Sociedad Antagónica y Democracia Política. Barcelona: Colección “Teoría y Realidad” Ediciones Grijalbo.

Fromm, E. 1984. El Dogma de Cristo. Trad. Steenks, G. Barcelona: Ediciones Paidós.

Houtart, F. 2006. Sociología de la Religión. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales.

LaVey, A. 1969. The Satanic Bible. New York: Avon Books.

Nietzsche, F. 1999. El Anticristo. Trad. Eidelstein, E. Barcelona: Edicomunicación.

Rodríguez, P. 2002. Dios Nació Mujer. 4ª ed. Barcelona: Ediciones B.
_______________________________
[1] Enciclopedia Textual Permanente Salvat. 1997. Multimedia. Salvat Editores.
[2] Es interesante la cita de Stepehen Hawking que realiza Pepe Rodríguez en su libro Dios Nació Mujer, en la que recuerda “una afirmación lanzada por el papa Juan Pablo II, ante una reunión de cosmólogos, cuando conminó a estudiar la evolución del universo después del Big Bang, pero sin entrar a investigar en el mismo Big Bang ya que ése era el momento de la Creación y, por tanto, tarea de dios –objeto de la teología, no de la ciencia-“. “A lo que Rodríguez concluye que si el big Bang realiza el trabajo creador de dios, éste pierde todo su sentido y función, es decir deja de existir científicamente” (2000: 11)

martes, octubre 23, 2007

El Asalto a la Democracia

Si el referendo hubiera sido un mecanismo que abría la posibilidad para el cambio, nunca habría sido utilizado. Fue simplemente una estrategia para deslegitimar al movimiento social que surgió entorno al rechazo del Tratado de Libre Comercio entre EEUU, Centroamérica y República Dominicana (TLC).

Ante la gran manifestación del 26 de febrero de 2007, la oligarquía contemplaba -con horror- lo que tanto se temía, y que, en el resto de los países firmantes del TLC, al aprobarse este a toque de tambor, no se logró dar con la magnitud que sí se dio en Costa Rica: la movilización de la sociedad.

La plutocracia
[1] se encontraba sitiada por el surgimiento de esa idea política que tanto temen las oligarquías, la democracia. Ante esta amenaza el régimen de los Arias y el complejo industrial-comunicacional (“la Alianza”) optó por realizar una inversión ideológica, una trasgresión del lenguaje, apropiarse del término “democracia” para acabar, paradójicamente, con todo lo democrático.

El referendo es la viva representación de esa trasgresión del lenguaje. Antes de la manifestación del 26 de febrero, el régimen de los Arias se opuso rotundamente a la posibilidad de llevar el TLC a consulta popular. Si se presentaba como una conquista popular, el referendo iba a representar un duro golpe por parte del pueblo hacia el poder del Gobierno.

Tras la manifestación, el gobierno presentó al referendo, no como conquista popular, sino como concesión del poder. Es decir, rechaza la opción democrática del pueblo a determinar el futuro del TLC, y por el contrario, presenta un referendo que dotaría al régimen de los Arias de legitimación, nacional e internacional, y como objetivo principal la desmovilización de la sociedad. Con ello, se cubría con el manto de la democracia a la dictadura de los Arias, se consolida lo que he dado en llamar, la “dictadura democrática”.

La Dictadura Democrática

El 3 de setiembre del 2005 cuando era candidato Arias declaró a la Prensa Libre: “las reformas importantes como el Plan Fiscal y el TLC no avanzan. Bajo esa premisa, creo que es mejor evitar el caos y la anarquía y promover la tiranía en la democracia, es decir, un mandato claro, con un líder que sabe qué es lo quiere y quiénes le pueden ayudar a conseguirlo”
[2].

Calza perfectamente el título de Dictadura Democrática al régimen de los hermanos Arias, que culmina con el proceso de oligarquización descrita por Saxe Fernández desde 1995. De ahí que, la aprobación de la reelección presidencial abre “las puertas para una nueva ronda del clásico caudillismo y, con ello, la posibilidad del tipo de crisis políticas ya superadas en 1948”
[3]. Producto de la aprobación de la reelección, “la oligarquía se asienta en el poder con una de las peores de sus tradiciones políticas”[4]. Dictadura en cuanto, gobierno de/por/para pocos, asalta al poder mediante un golpe técnico de Estado: la reelección presidencial. “La prohibición a la reelección presidencial fue establecida para impedir la formación de oligarquías. La vigencia de la reelección también señala la oficialidad del régimen neo oligárquico”[5].

Tras abrirse la posibilidad de la reelección presidencial para garantizar la implementación del TLC y el sostenimiento de la oligarquía nacional en el poder, resulta interesante como aparece el fantasma de la corrupción. No podemos afirmar que los Arias, estuvieron detrás de toda esa cacería de brujas que se dio en el país por los actos de corrupción, pero sí que se beneficiaron de esa cacería, pues significó la eliminación de posibles candidatos presidenciales, ahora con la posibilidad de la reelección. Los medios de comunicación se encargaron de todo el espectáculo, no sería de extrañar que existiera cierta injerencia, de una “quinta columna” extranjera en las investigaciones. Se llegó a presentar a Arias y a su gabinete, como los incorruptibles, lo mejor del país. Él, premio Nobel de la paz, no defraudaría a Costa Rica; él era el capitán que ocupaba este barco que se encontraba a la deriva.

Sin embargo, quedaba un contrincante, Ottón Solís. Cómo deslegitimar a este candidato pregonador de ética: promoviendo la elección de su hermano, Alex Solís, al cargo de Contralor de la República. Una vez nombrado en el puesto, era hora de sacar todos los “trapos sucios” que se relacionaran con Ottón Solís. Tal artimaña no funcionó a cabalidad, pero de igual forma, Oscar Arias obtuvo su preciada reelección presidencial, con un Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) que hizo de oídos sordos ante las denuncias de posible fraude, y con ello se instauró la dictadura de los Arias.

Esta dictadura se autoproclamará como “esencial” para alcanzar el “desarrollo” del país. Sus políticas serán dogmas que deberán ser acatados al pie de la letra. Producto de ello, y en relación al tratado de libre comercio, la oligarquía costarricense padece de “TLCfilia”
[6]. Sin embargo, para mantener un bajo perfil internacional, acorde a los “estándares” estadounidenses, esta dictadura se presentará como “democrática”. Ellos, el gobierno, creen en la democracia, por eso, los opositores al TLC, pueden manifestarse “libremente”, eso sí, manifestaciones pacíficas, promovidas y garantizadas por el mismo gobierno, y NO, por los manifestantes. Por tanto, Costa Rica es “Democrática”. La represión policial, la censura a la opinión pública contraria al TLC, la criminalización al movimiento estudiantil universitario, son cuentos chinos, pura fantasmagoría.

En este punto es importante tener presente la explicación de Marcuse a las trasgresiones del lenguaje. “Nombres como «libertad», «igualdad», «democracia» y «paz» implican, analíticamente un grupo específico de atributos que se presentan inevitablemente cuando el nombre se escribe o se menciona (…) las trasgresiones del lenguaje más allá de la cerrada estructura analítica se convierten en incorrecciones o en propaganda (…) en este mundo del lenguaje público, el lenguaje se mueve mediante sinónimos o tautologías; en realidad, nunca avanza hacia la diferencia cualitativa”
[7].

El objetivo de esta trasgresión al lenguaje es la de hacer inmune a la contradicción a todo el discurso de dominación. En el “universo del discurso en el que los opuestos se reconcilian tiene una firme base para tal unificación: su provechosa destructividad”
[8]. Por tanto, y como se mencionó anteriormente, el uso y abuso por parte de la Administración Bush, y uno de sus aliados inmediato, el régimen de Arias, de palabras como democracia, tienen como fin último, la eliminación de todo lo “democrático”.

“La soga al cuello”

Consolidada la “dictadura democrática”, era necesario un proyecto que deslegitimara a toda la oposición, se recurre, para ello, al referendo como concesión del poder. Todo el discurso oficial, antes, durante y después del referendo, iba a estar marcada por el respeto a la decisión que se tomara en las urnas. Junto a ello, el “respeto” a las instituciones democráticas, que se tuviera una fe ciega a la “pureza” de las mismas y a los “incorruptibles” de sus miembros. Ese era el principal mecanismo para atar, deslegitimar y desmovilizar al movimiento patriótico contra el TLC.

Al finalizar el debate transmitido por Teletica, el 30 de septiembre de 2007, los representantes de la Alianza, con una perspicacia maquiavélica, incitaron a los representantes del movimiento contra el TLC ha firmar un documento en el cual se comprometían a respetar el resultado del referendo. Sin lugar a dudas, ya todo estaba listo para asfixiar al movimiento contra el TLC.
Tras el referendo -incluso el mismo día del referendo-, se puso en práctica, con gran intensidad, esa artimaña de la Alianza. Si recurrimos al diario La Nación, viva representación del Völkischer Beobachter[9], vamos a encontrar esta artimaña.

En el temido día 8 de octubre, el editorial de este diario, apuntaba que “el gran vencedor de este primer referendo en nuestro país ha sido el Tribunal Supremo de Elecciones (…) En todos estos acontecimientos, siempre complejos, emotivos y riesgosos, por tantos intereses en juego, los magistrados y el resto de los funcionarios del TSE han actuado con probidad, dominio de la materia y prudencia”. Y contra los llamados a la parcialidad de las instituciones por parte de la oposición, el editorial continúa: “esta descalificación sistemática, sin base alguna, ha dejado huella en algún sector del país, máxime cuando han participado en ellas dirigentes políticos conocidos. En todos los casos, el TSE ha sabido responder con altura y objetividad”
[10].

La deslegitimación radical o abusiva, se encontrará en días posteriores, en dónde algunos parecen haber tomado el memorando de Kevin Casas y Fernando Sánchez como marco teórico, o dogma, en sus escritos, afirmando que “si pasado este estresante episodio no reflexionamos, el país podría girar a la izquierda en próximos sufragios populares, al ritmo de Venezuela o Nicaragua”
[11].

Y otros, cegados por el pensamiento único, cargados de rabietas infantiles, reproduciendo discursos prefabricados, y atribuyéndole a la democracia características neoliberales, como la competencia, ¿Acaso es que en la democracia, se da una lucha a muerte entre las partes? Si esto fuera así, la Alianza demostró que es incompetente y ante el “ejercicio democrático” solo se demostró su debilidad. Por ello argumentos como “ya basta de tanta arrogancia y de seguir lanzando cargos a la institucionalidad democrática de Costa Rica. Si no les gusta someterse a los postulados y principios democráticos, pueden abstenerse de participar o bien irse para Cuba o para Venezuela, a lo mejor en esos sistemas políticos encuentran lo que quieren, pero dejen de estar mancillando la honorabilidad del Tribunal Supremo de Elecciones y de otras instituciones del país, y mucho menos arremeter contra la prensa”
[12], no son más que discursos sin fundamentos, repleto de frustraciones, y cae sencillamente en la categoría de berrinche.

Ante el llamado a “una nueva página” o mejor dicho a dejar en el olvido todas las marañas políticas de la Alianza, a que no se desarrolle una conciencia histórica en la sociedad costarricense, el editorial vuelve a cubrir con el manto de la democracia al caudillo Arias y como el adalid de la unión de la sociedad, y deslegitimar al movimiento contra el TLC, afirmando que “su acción parece encaminada a usar cualquier artilugio o maniobra para mantener, por el tiempo que les sea posible, un ambiente de incertidumbre en el país”
[13].

Ante todo, el complejo industrial-comunicacional se ha encargado no sólo de tratar de destruir la memoria histórica social, sino que, se ha encargado de monstrificar a la oposición, nuevamente utilizando el memorando, lo que de ahora en adelante deberíamos llamar “la Doctrina Casas-Sánchez” o la materia, forma y poder de una “República del miedo”.

La Lucha contra el Monstruo: la oposición.

El movimiento contra el TLC ha sido monstrificado, siguiente paso para acabar con la oposición. La democracia fue asaltada y ultrajada. El resultado del referendo cumple su objetivo, legitimar la puesta en práctica del TLC y con ello la consolidación de Costa Rica como Estado-Colonia y la búsqueda de la desmovilización social.

Sin embargo, el referendo traía consigo un resultado paralelo y totalmente contrario a lo que se difundió en los medios. La consolidación y la fortaleza de un movimiento popular variopinto en contra del TLC. Un movimiento nunca antes visto en el país. Y por otro lado, una oligarquía debilitada, deslegitimada, y que dejó en evidencia el verdadero rostro del gobierno Arias: una dictadura.

Una dictadura que no le queda otra opción que degenerar en una de seguridad nacional. Aquel tipo de regimenes que imperó en América Latina en tiempos de Guerra Fría, implantadas y sostenidas por el gobierno de Estados Unidos para contener a los movimientos populares y al comunismo que aparecían en la región, y coartaban la posibilidad a EE.UU. de explotar los recursos naturales y humanos que le permitiesen mantener su rol en el sistema internacional.

Al estar en crisis al régimen de los Arias deberá recurrir a la violencia, como respuesta a la movilidad social. Para ello, y como último paso para acabar con la oposición, el régimen se dedicará a criminalizar al movimiento, a convertirnos en terroristas. Con ello, al ser declarados como tales, perdemos nuestra condición de humanos, en términos orwellianos, pasamos a ser nopersonas, es decir, individuos sin derechos humanos algunos, que más pronto o más tarde serán exterminados.

En reiteradas ocasiones advertí sobre el peligro de la cláusula de seguridad esencial presente en el TLC (artículo 21.2). Esta cláusula, dista de las cláusulas de seguridad nacional presente en Tratados anteriores, por que de él se suprime las obligaciones contraídas en la Carta de Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz y seguridad internacional, dejando un portillo legal para la militarización en el territorio nacional, además de las persecuciones sistemáticas contra grupos de personas que se manifiesten en contra de las políticas estadounidenses de control y explotación de recursos naturales y humanos.

Con ello, EE.UU., o cualquier gobierno de un Estado parte del CAFTA-DR, podrían alegar, por ejemplo, que los movimientos de oposición atentan contra la “seguridad esencial”, legitimando así persecuciones como las que se realizan en los EE.UU., al amparo del USA Patriot Act, donde, personas han sido arrestadas y juzgadas como “terroristas”, sin prueba alguna en tribunales militares y posteriormente enviados a campos de concentración como Guantánamo
[14].

Este tipo de persecuciones políticas fueron practicadas por el régimen nazi en Alemania, mediante la creación de los campos de concentración que al inicio tenían un carácter de prisión preventiva para los presos políticos, comunistas principalmente y después judíos. Actualmente, se contempla en EE.UU., las persecuciones que viven la comunidad árabe y mulsumana, además de toda aquella persona que muestre indicios de oposición al gobierno de Bush.

La validación de este argumento lo encontramos en El Salvador, dónde el 21 de septiembre de 2006, se aprueba por parte de la Asamblea Legislativa la “Ley Especial Contra Actos de Terrorismo”
[15], que presenta la misma ambigüedad que el USA Patriot Act: no hay una definición clara de terrorismo. De ahí que, uno de los puntos manifestados por los defensores de Derechos Humanos en el Salvador, es que con esta ambigüedad “cualquier conducta que provoque inseguridad, intranquilidad, alarma, temor o zozobra en las personas, podría ser considerada como terrorismo”[16].

El Salvador es uno de los primeros países del CAFTA-DR - después de EE.UU.- en consolidar el marco jurídico-político para la represión de los movimientos sociales que se oponen a las políticas revisionistas estadounidenses para el control y la explotación de recursos estratégicos.

En el contexto de esta ley anti-terrorista en El Salvador, se han creado “listas negras” por parte de la Policía Nacional Civil (PNC), “lista que es compartida con los agentes Estadounidenses que son los instructores en la Academia Internacional de Policía (ILEA) y con el Organismo de Inteligencia del Estado (OIE) en San Salvador. Esta lista es compartida con otras agencias como el FBI y con militares en la base militar de Comalapa, así como con los agentes dentro de la Embajada estadounidense en la Colonia Santa Elena; en esta misma lista se encuentran jóvenes estudiantes de organizaciones de la Universidad Nacional y líderes de derechos humanos, así como del sector religioso, campesino y obrero”
[17].

No es de extrañar, que si como planteo a la cláusula de seguridad esencial como la internacionalización del USA Patriot Act, esa viva representación de la Ley del Incendio del Reichtag, que le otorgó poderes plenipotenciarios a Hitler, se le exija a Costa Rica que debe implementar una ley anti-terrorista, tomando como modelo la estadounidense, para acabar con cualquier obstáculo a las políticas imperiales de EE.UU.

Es importante tener presente que a nivel internacional no existe una definición clara del espectro del terrorismo. Por el contrario, las definiciones oficiales existentes presentan ambigüedades que posibilitan la escogencia dedocrática de quien es terrorista o no. Es preocupante, por ello, las declaraciones del criminólogo y exjefe de la Unidad Negociadora de Rehenes del OIJ, Gerardo Castaing, quien afirmó que “son necesarios cambios semánticos en el Código Penal y no necesariamente una reforma”
[18], por que, precisamente, son esos cambios semánticos los que abren los portillos para catalogar a cualquier persona, o grupo de ellas, como es el caso de los Comités Patrióticos, como células terroristas.

Esta campaña de criminalización de la oposición, es encabezada por el diario La Nación, que se ha dedicado a revitalizar el macartismo de guerra fría, tachando a los miembros de la oposición de comunistas, de militantes de izquierda radical, asociando al movimiento contra el TLC a grupúsculos patrocinados por “temibles” dictaduras foráneas. No es de extrañar, por que no podemos creer en las casualidades de la vida, que bajo el artículo en el que se le exige a Costa Rica pasar la ley antiterrorista, se encuentre un artículo titulado “célula de izquierda golpeó al país en 1981”.

Si se aprueba esta ley antiterrorista, el gobierno podrá declararnos como terroristas por oponernos a la implementación de las políticas de vasallaje, y con ello, iniciará, el exterminio sistemático de campesinos, estudiantes universitarios, sindicalistas, homosexuales, intelectuales, amas de casa, sacerdotes, feministas, en fin, cualquier persona que se atreva a decir NO.
Es ante esa amenaza, ante ese asalto a la democracia, a la libertad y a la vida misma, que la sociedad, ya movilizada, debe mantenerse unida e impedir a toda costa la aplicación de dichas políticas. La unión del movimiento es el verdadero triunfo, ya que el referendo nos mostró la vigencia de una Dictadura de Seguridad Nacional en Costa Rica al mejor estilo de los gobiernos títeres nazis.
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[1] El gobierno de los ricos.
[2] Fonseca, E. “Gobierno aspira a la tiranía en la democracia”. Comunicado de Prensa del Partido Acción Ciudadana (PAC). Martes 26 de septiembre de 2006. Se puede leer en los boletines del ANEP: http://www.anep.or.cr/boletin/ (subrayado de la autora)
[3] Saxe Fernández, E. 1995. Mama Chepa: Presidenta y Reina de Costa Rica. Heredia: Impresiones Alejandrinas. P. 4.
[4] Saxe Fernández, E. 2005. Colapso Mundial y Guerra. San José: Editorial Amo al Sur. P. 316.
[5] Ibíd.
[6] He llamado TLCfilia a ese apoyo incondicional por parte de diferentes grupos hacia el TLC. Pero no es cualquier apoyo, pues ha llegado a niveles casi patológicos sorprendentes. Han desarrollado prácticamente un culto al TLC, tan idéntico -y enfermo- a los dogmas religiosos, de NO discusión sobre el tema, la descalificación (aún no se a llegado a un tipo de Inquisición, en la cual se eliminan a los opositores al dogma), la degradación y censura de todos aquellos que ven en el TLC no como un mecanismo para el desarrollo de los países de la región, sino como una viva representación del imperialismo económico.
[7] Marcuse, H. 1972. El Hombre Unidimensional. 9ª ed. Trad. Elorza, A. Barcelona: Editorial Seix Barral. P. 118.
[8] Marcuse, H. Op. Cit. P. 119.
[9] Periódico del partido nazi, que durante el Tercer Reich se convirtió en el principal diario de Alemania y en la publicación semioficial del régimen de Hitler
[10] Editorial. “TSE: confianza y prestigio”. La Nación. Opinión. Lunes 8 de octubre de 2007. p. 38A
[11] Picado León, J. “Cómo se distribuirá la riqueza”. La Nación. Opinión. Martes 9 de octubre de 2007. p. 33A. subrayado nuestro.
[12] Miranda Sandí, M. “Hay que saber perder”. La Nación. Opinión. Martes 9 de octubre de 2007. p. 33A.
[13] Editorial. “Una nueva página”. La Nación. Opinión. Martes 9 de octubre de 2007. p. 32A. subrayado nuestro.
[14] Sobre el espionaje de las telecomunicaciones véase el libro de Nacho García Mostazo, “libertad vigilada. El espionaje de las comunicaciones”.
[15] Para mayor información: http://boell-latinoamerica.org/download_es/Ley_Antiterrorista_El_Salvador.pdf
[16]Adital. “Ley provoca rechazo”. 26 de septiembre de 2006. En el sitio web: http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=24606
[17] Flores, F. Aplicarán ley anti-terrorista a vendedores ambulantes en El Salvador. 4 de junio de 2007. En el sitio web: http://chichicaste.blogcindario.com/2007/06/00405-aplicaran-ley-antiterrorista-a-vendedores-ambulantes-en-el-salvador.html
[18] Vargas, O. “País podría ser expulsado de red mundial antiterrorismo”. La Nación. Sucesos. Lunes 22 de octubre de 2007. p. 14A. subrayado nuestro.